¿Que es el hormigón impreso?
En pocas palabras, el hormigón impreso no es más que un tipo de pavimento continuo con una superficie en bajorrelieve grabada con moldes de neopreno que le dan formas y texturas variadas. A este acabado se le se aplica un pigmento y una resina especial que le otorgan brillo, color y resistencia.
El estampado utilizado puede llegar a imitar piedra, baldosas, adoquines, pizarra y otras superficies, ayudándote a disfrutar de su aspecto y textura sin la gran inversión que implica su aplicación ni las desventajas de cada uno, pues el acabado es antideslizante y resistente. Estas características hacen de este material el ideal para pasos peatonales, parques e incluso, zonas cercanas a las piscinas.


¿Donde se usa el hormigón impreso?
El hormigón impreso se puede utilizar sobre cualquier superficie siempre que esté preparada, es decir, lisa. Puedes aplicarlo sobre tierra, gres o cemento. Si la superficie está preparada, no se requiere mayor labor y el hormigón es vertido sin problemas, siendo un trabajo mucho más limpio que otro tipo de aplicaciones.
¿Como hacemos el hormigón impreso?
El hormigón impreso se realiza en el lugar. Se aplica una capa de hormigón de unos 10 centímetros de espesor sobre una malla de acero, esto evitará fisuras y asegurará la integridad de la estructura. La cantidad de hormigón a emplear variará según el tamaño de la superficie.
Sobre el hormigón fresco se aplica un colorante de manera homogénea y polvo desencofrante, este evitará que el hormigón se pegue a los moldes. En este punto se colocan los moldes elegidos y se realiza presión constante sobre la superficie para que el relieve elegido se marque bien sobre el hormigón.
Al terminar este proceso se retiran los moldes, se limpia la superficie y se aplica una resina especial antimanchas, esta dotará el pavimiento de un brillo único y lo protegerá.


